sábado, 4 de abril de 2020

Decimoctavo día encerrado




 Domingo día 29 marzo 2020

Decimoctavo día encerrado 

Un día hubo, gentío como pájaros 
Bullicio de ciudad, salidas nocturnas convertidas de amanecidas, sabiendo que eras querida libertad.
Y recuerdo los atascos en la ciudad de Madrid saliendo a cenar, a bailar y porque no también buscando amar. 
Y me pregunto a veces, si esta mierda va a continuar, porque quiero programar lo que hoy voy a cenar, o si han de darle a este encierro una tregua, porque un domingo sin alternar es dormir sin poder en ti soñar. 

Me acabo de levantar y no quiero más pensar, porque quiero  que seas tú quien escriba el final. 

La vida sigue y saldremos adelante
Suerte a todos y a todas.


Escribir por escribir 

Comencé otro nuevo día 
Escuchando la melodía 
Abrace la soledad infinita
Sin saber que eras la sombra. 

No me acorde como dormía 
Ni lo que soñé de amanecida 
Aunque ya no recuerdo el ayer 
Cuando desaparezco del querer.

Mañana será otro día, y otro, y otro 
Acabándose el después 
En hojas de papel 
Para ser poema infiel.

Y seremos de huesos polvo 
Ceniza volátil en el horno 
Mentiras de monogamia 
Evolucionando en un después.

Más mi verso favorito todos 
Corazones heridos de fondo 
Fundido de heridas, corazón  
Rompiéndose en un adiós. 

No miento cuando digo 
Superar de una vez la separación 
Los años volatilizaron 
Ya solo eres blanco carbón.

Quizás no entiendan las estrofas 
Pero si no hago esto a tontas y a locas 
Jamás estaría cerca de ti 
Y mis miedos seguirían aquí. 

Manu 

Decimonoveno día de encierro




Lunes día 30 de marzo 2020

Decimonoveno día de encierro

Hoy cerré los ojos y balconee por la ciudad, gastando los sueños en vida, encajonado entre cortinas y barrotes, hablando conmigo mismo,
Despertando contigo, subiendo las miradas al cielo y saber que es esto.

Ganaremos las batallas entre barrotes y cortinas, hablando frente a los vecinos, balconeando sin hacer balconi. 
Y seremos más unidos, conocer a ese vecino que nunca a salido, una cosa aprenderemos que será más conocernos, y nos dimos cuenta que teníamos mujer e hijos, hasta un perro que nunca había visto, y vi las cosas de otra forma.
¿Quizás sea esta la normalidad? 

La vida sigue y saldremos adelante
Suerte a todos y a todas.

Me gustan 

Me gustan las persona 
De corazones blancos 
Y sangre colorada 

Los campos verdes
Los vuelos claros 
Y los negros serios 

El aire incoloro y puro
Un bis a bis de palabras
Sin estar encerrado 

Tus ojos despertando 
Los besos frescos 
Anárquicos dichos 
Como en tu cama amando 

Me gustan tus sueños 
Limpios suelos 
De pies descalzos 
Bailando en ellos. 

El arco iris abrazando 
La libertad de los humanos 
Y acortar el encierro con un beso 

La dulzura de tus versos
La colección de tus abrazos
El campo en mis brazos 

El piercing imaginario de tus labios
Tu ombligo en tu cuerpo centrado 
Y el triángulo más abajo.

Manu 

Vigésimo día de encierro



Martes día 31 de marzo 2020 

Vigésimo día de encierro 

Aquí me encuentro despertando esperando que en estos veinte días haya sido un sueño, y vea por las calles las gente andar, reír, ver a los vecinos salir y entrar, besar, abrazar, reunirse en grupos y festejar cualquier cosa.
Pero no, no es así, abro los ojos y miro la calle y está vacía, triste, sin vida, hoy como ayer hay perfume a muerte.

La vida sigue y saldremos adelante
Suerte a todos y a todas.

¿Y si volviera a amanecer en nuestros labios?

Manu 

Vigésimo primer día de encierro



Miércoles 1 de abril 2020 

Vigésimo primer día de encierro 

Otro día sin calles, sin aires oliendo a alcohol sin tabernas, de cielo gris y miradas tristes, de máscaras y guantes, de aplausos a las ocho, en ventanas y balcones, retoños verdes de los árboles y lluvia fría y dulce. 

Luces de emergencia en mis ojos, el pico famoso de los que todos hablan, quizás huya en el verano, pero llegará el otoño con más fuerza , y volverán a encerrarnos en un ambiente casero, vuelven los olores, antisépticos como ríos, que se diluyen en las manos, desayunos, comidas y cenas en soledad corporal. Hoy quiero tener esperanza de querer matar este veneno que nos mata.

La vida sigue y saldremos adelante
Suerte a todos y a todas. 


Burlando

Burlo  la timidez 
A través de tu piel 
Burlo la muerte 
A través de tu vida 

Burlo mi madurez 
A través de mi niñez 
Burlo mi tristeza 
A través de mis letras

Burlo a mi egoísmo 
A través de la caridad
Burlo a mi corazón 
A través de la sed 

Burlo la oscuridad 
A través de la luz 
Burlo la noche 
A través de la tierra 

Burlo mis ansias 
Burlo a mi voz 
Burlo a mis versos
Amando extraños poemas 

Burlo la soledad 
A través de tu compañía 
Burlo al amor 
A través de la pasión 

Y me bajó en la estación de tu vida 
Y me monto en el vagón amor 
Y veo la luz al final del túnel 
Y te veo parada en el anden de mi vida

Manu

viernes, 3 de abril de 2020

Vigésimo segundo día de encierro


Jueves 2 de abril 2020

Vigésimo segundo día de encierro 

Tuve un sueño de tsunami visceral 
como el encierro que llevo en estos días muy adentro de mi, ya no sé qué es mejor si estar loco o cuerdo, pero me invade aún la esperanza de volver a ver la luna  junto al mar, soplándome la brisa marina y besarte como antes lo hacía, no puedo creer que estemos condenados a lo virtual, muy artificial, de dibujos animados, y no más, me volveré a acostar y veré si sueño en un mundo nuevo, en el que no haya bichos raros, parte de la primavera se nos va en un suspiro de coronavirus, que no se puede matar, como una mosca pesada a la hora de cenar. No, no amigos, no perderé lis nervios ni la esperanza, porque estoy seguro que esto un día no lejano acabará. 

La vida sigue y saldremos adelante
Suerte a todos y a todas. 


Asi nací yo 

Nací en un otoño gris y desgranado de postguerra, 
de miradas aterradas, 
del sí señor y el miedo por la ventana.
de hojas caídas e hijas paridas sin voluntad pagana,
Rezos los domingos y luto por los muertos.

Sonido a humedad y pan seco.
y que le voy hacer, 
si ya no se puede coser el ayer, 
ni los años volver atrás, 
solo mirar por la ventana el tiempo pasar. 

Manu 

Vigésimo tercero día de encierro

Viernes día 3 de abril 2020

Vigésimo tercero día de encierro 


Busco en mis poemas la esperanza, y miro mis dibujos y me alegran el corazón, donde me apoyó antes del desmayo intelectual.
La situación sigue igual, más silencios, más verde, más aplausos a las ocho, sanitarios exhaustos, militares al límite, policías, bomberos, voluntarios de la cruz roja enviando mensajes a los pequeños, bolsas de comida, bancos tristes de vejez, niños sin columpios, madres vigilantes, semáforos todos en ambar, cruces a la espera, solo perros con dueño, personas en duelo, y yo durmiendo esperando despertar. 
Mi viaje casero en estos días me hace recordar lo importante que es estar todavía aquí.

La vida sigue y saldremos adelante
Suerte a todos y a todas. 

Tu sonrisa hace más pequeños mis miedos y más grandes mis anhelos. 

Manu 

Vigésimo cuarto día de encierro



Sabado día 4 de abril 2020

Vigésimo cuarto día de encierro 

Despertando en mis versos...
Que la tierra de la playa nunca se acabe, que el mar no se agote, que se agite sus alas de sal, que el horizonte sea el sueño y la paz, el historial de momentos, un paseo de versos de agua, donde se nada y nada para, en que los sueños todos entren en los juegos infantiles, que los parques sean la esperanza de la niñez, las calles paseos interminables de pasos indecentes, contando los adoquines para que no roben ninguno. 
El cielo de nubes lleno, el sol inmenso calentando mi mente, de estrellas mi cabeza llena, luna llena en mi boca, verde sombra que me acoja, dulce fiesta en mi piel, y otra vez regresar al principio de una vez. 

La vida sigue y saldremos adelante
Suerte a todos y a todas. 

Imagino

Me imagino en un día, solemnemente soleado y caído,  a los pies del olvido.

Secas las cuencas de mis ojos, esos, que te miraban con ternura, y te adoraban cada día. 

De piel imposible y pálida, agrietada por la muerte, adormecida de cantares ciegos a la media luna.

Imaginando sueños, el subconsciente pobre, de familiares y amigos, leyendo textos a muerte, de cuentas atadas a las cadenas, que van repitiendo una y otra vez, sin cansarse de mi yo inerte.

Velorio de cebollas, de ajos negros mi boca llena, cosida toda ella para no gritar mi dolor ni angustia. Solo campanas ciegas de una iglesia en abandono. 

Imagino muerto, ciego y mudo dentro de una caja de pino negro, rezos y miradas a mi cuerpo, tras un cristal brindado para no atravesar de nuevo a la vida, a la conciencia, ni a la poesía. 

Se acabó la caricia de esta vida, los logros que crecieron ilusionados, pálida las carnes, en una fosa de blancas flores, pactando, solo con la muerte, será por lo eterno mi poesia y mi veneno.

De espejos rotos, en mil imágenes inertes.
Daltónico el ahogado, que no distingue del cielo o el infierno, pues los colores no nacieron para sus ojos.

Ya soy un cuerpo muerto, soy la nada que lo fue todo, el cadaver en disfunción, descompuesto en su asombro, ya no hay nada, hasta el alma de mi huyó.

Por un camino de escobas a los lados sembradas voy en busca de mi paz, de un silencio espiritual, que me espera en el final, para no volver más. 

Manu 

Imagenes con texto

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