lunes, 12 de junio de 2017
Todo tu tiempo
Todo tu tiempo
Como voy
Apartar los versos de mi
Si ya están todos ellos
En ti
Como voy
A dejar los besos abandonados
Si ya están enganchados
En mi
Como voy
A confiar en tus palabras
Si me has engañado
En toda tu poesía
Como voy
Si solo me vengo
En tu cuerpo y en tu pecho
De amor nacido
Acariciare casi tu ayer
Pensaré en el regreso de tu mañana
Descansaré en mi hoy
Para ser todo tu tiempo
Sentidos que se escapan
Por debajo de tu falda
Escondiéndose en tu triángulo oscuro
Para mi próximo futuro
Quiero casi tu yo
Y dímelo casi ayer
En un lecho del querer
Descansándome en tu pelo
Erudito de tus deseos
Entrando en los míos
Arrebátame el amor
Como me has arrebatado la vida
Manu
Orate
Orate
No pienso en más
Que en tus ósculos
Esa noche mirándote
A tus ocelos glaucos
Orate por ti estaba
El día que me lisonjeastes
Con tus brazos tan
Acerbos y esponjosos
Para mí fruicción
Que los dos facultamos
Con esta hilaridad
Que tanto barruntamos
En nuestras vergüenzas
Manu
¿Quien me ayuda?
¿Quién me ayuda?
¿Quien me ayuda?
A cambiar, los políticos
Por la sabiduría de un viejo
Las armas, por un poema
Las guerras, por las sonrisas
La muerte, por dignidad
La mentira, por palabreros
La maldad, por unos besos sinceros
El miedo, por abrazos
Abruptos caminos, por llanas miradas
Los bancos, por tiendas de chucherías
Los desahucíos, por moraras
El que desahucia, por espantapájaros
¿Quién me ayuda?
A cambiar el campo santo, por parques
El destierro, por un país nuevo
Lo náufragos, por delfines
La envidia, por una madre
Un incendio, por una hoguera en chimenea
Un cordero, se haga lobo en libertad
Un enemigo, por una flor
Las piedras, por almohadas
Los huracanes, por verdades
Los terremotos, por nubes
La vida, que sea por fin vida
Los enemigos, que se hagan de sal
Que un abismo, sea un escalón
Que la seguridad social, sea para todos social
Que un cuerdo, sea un loco importante
Que la caridad, se desvanezca en un cuento
Que los enfados, sean ternuras
Que no te vayas a la cama, sin un beso
Que la soledad, sea un libro
Que los pájaros, no estén encerrados
Que el cerebro, no te lo laven con detergente de mentiras
Que silbes en deseo, y te salgan pompas de jabón
Que la tierra, se llame Amor
Los malos tratos, que sean de un manco
Los insultos,que salgan de un mudo
Las envidiosas miradas, de un ciego
Los malos entendidos, de un sordo
Que el gusto, sea mío y de todos
Una buena carrera, que sea de un cojo
Los cinco sentidos, que tengan ya sentidos
Que sepamos decir "perdón"
Que no haya cólera entre hermanos
Que de una madre venimos
Y cada uno, tan distinto
Que los insultos, sean rezos
Que una guerra, sea de cuento
Que la envidia, un secreto
Que el amor, sea voz
Que los besos, no se den solo por dar
Que la pena, en música celestial
Que mi poema, se haga canción
Que los músicos, sigan el son
Que no termine nunca el ritmo
Que mi corazón, repique como un tambor
Y seamos todos los seres, como una cadena, unidos de razón
¿Quién me ayuda?
¿Lo haces tu?
Manu
Las entradas del bosque
Las entrañas del bosque
Entró en casa, el caballete de pintura en el suelo, las ventanas abiertas, las sábanas revueltas, salgo corriendo, me adentro en el submundo del bosque, criaturas que me persiguen, sombras de ancestros, pero no me alcanzan, me escondo tras un árbol, su tronco es demasiado ancho para que me vean.
¿ Pero quiénes son? ¿Como ha sucedido todo esto? Que quieren de mí?
Me levanto, camino, no hay nadie por el sendero, sigo hasta el final, entre los manglares, criaturas inhóspitas que habitan sus aguas, siento el miedo en mis adentros, tocando mis venas, no puedo ir más deprisa, y se va haciendo de noche, otra noche más aquí dentro no, no no...
Grito desesperadamente, mientras voy saliendo de las aguas turbias, pongo en orden mis ideas, pienso, pienso, se me va calmando el miedo y la ira
El bosque es como nuestra conciencia, buscamos, buscamos, y no hallamos respuestas a nuestras preguntas, que quedaran desiertas, voy llegando, ya veo la luz, me agarran por los pies, rodean mi cuerpo, no puedo avanzar, me retienen, por más que quiero avanzar, no logró zafarme, lucho, lucho con todas mis fuerzas, despierto, veo el cielo blanco, cierro de nuevo los ojos y por fin despierto, otra vez desnudo, regresando de mi ayer.
Manu
Necesito
Necesito...
Necesito tu espina dorsal
la voz entre las sabanas de la noche
Un orgasmo encantado
Tirado por el suelo
Historias de un poema a medida
De unos versos complejos
Con derechos de admision al corazon
Escuchando tu voz
Necesito una rosa en tu mano
Desnudarte con la misma pasion
construir en mi tus miradas
Besarte con la cordura de un loco
No hago mas que pensar, en un encuentro mas
Quizas hacerte el amor
O para decirte definitivamante adios
Tantas cosas tengo en la cabeza yo
El deseo viaja en mis adentros
Los callejones asfixian la sombra
Ricones oscuros donde mis manos se escapan
Al sexo negro y enraizado
Necesito tus besos de humo
Tus labios sabor a nicotina
Caricias que se pegan a tu piel
Y el sueño tuyo cayendo a mis pies
Necesito poner una coma en tu alma
Un punto y seguido a mis manos
Un interrogante a mi sueño
Un duelo entre mi sombra y yo
Desvirgue los versos con mi boca
Rompi el himen con un poema
Recite el amor junto a la via del tren
Y siempre engaño al dolor
Necesito un viaje astral con tu cuerpo
En un tren sideral que no avanza
Necesito tus noches en mis sabanas
Y tu piel desnuda en mi cama
No me ganara el hastío
Ni estando bebido te olvido
Y sueño con tu pelo negro
Esa sonrisa de ensueño loco
Necesito tus labios rojos
Pintando de carmin mi cuello
Durmiendome de cansancio, en tus brazos
Abrazandote tan fuerte, como a mis versos
Necesito hacerte un boceto en mi escrito
Una rubrica perfilada en tu ombrigo
Besos furtivos a tus muslos
Abriendo con ansias tus deseos
Mi mente, no deja de pensar en la solitaria noche
Me vuelco en los versos, por y para ti
Emociones que me dejan soñando
En todos los momentos vividos
Caminar erguida, con tacones finos
Vestido rojo, ajustado a tu cuerpo
Sonrisa que esconde un secreto
Que va, animando mi hastió
Manu
Necesito tu espina dorsal
la voz entre las sabanas de la noche
Un orgasmo encantado
Tirado por el suelo
Historias de un poema a medida
De unos versos complejos
Con derechos de admision al corazon
Escuchando tu voz
Necesito una rosa en tu mano
Desnudarte con la misma pasion
construir en mi tus miradas
Besarte con la cordura de un loco
No hago mas que pensar, en un encuentro mas
Quizas hacerte el amor
O para decirte definitivamante adios
Tantas cosas tengo en la cabeza yo
El deseo viaja en mis adentros
Los callejones asfixian la sombra
Ricones oscuros donde mis manos se escapan
Al sexo negro y enraizado
Necesito tus besos de humo
Tus labios sabor a nicotina
Caricias que se pegan a tu piel
Y el sueño tuyo cayendo a mis pies
Necesito poner una coma en tu alma
Un punto y seguido a mis manos
Un interrogante a mi sueño
Un duelo entre mi sombra y yo
Desvirgue los versos con mi boca
Rompi el himen con un poema
Recite el amor junto a la via del tren
Y siempre engaño al dolor
Necesito un viaje astral con tu cuerpo
En un tren sideral que no avanza
Necesito tus noches en mis sabanas
Y tu piel desnuda en mi cama
No me ganara el hastío
Ni estando bebido te olvido
Y sueño con tu pelo negro
Esa sonrisa de ensueño loco
Necesito tus labios rojos
Pintando de carmin mi cuello
Durmiendome de cansancio, en tus brazos
Abrazandote tan fuerte, como a mis versos
Necesito hacerte un boceto en mi escrito
Una rubrica perfilada en tu ombrigo
Besos furtivos a tus muslos
Abriendo con ansias tus deseos
Mi mente, no deja de pensar en la solitaria noche
Me vuelco en los versos, por y para ti
Emociones que me dejan soñando
En todos los momentos vividos
Caminar erguida, con tacones finos
Vestido rojo, ajustado a tu cuerpo
Sonrisa que esconde un secreto
Que va, animando mi hastió
Manu
Vagabundo
Vagabundo
Se llamaba Enrique vivía en un subterráneo de la gran vía madrileña, tenía unos murciélagos encerrados que salían de noche, un gato amarillo en una caja de cartón que en la mañana desaparecía, una rueda de colores y de madera que hacía dar vueltas con su índice maltrecho. Vestía con elegantes harapos, su viejo perro Lolo siempre a su lado, tomaba el té como buen inglés siempre a las seis, dos soldados de plomos en el hueco de la pared de adorno, todo muy colocado y unos años alocados le llevaron a ese mundo de felicidad solitaria, no necesitaba nada más para vivir, con su manta roída sus cartones en el suelo pasaba de la primavera al invierno, con cuatro dedos se lavaba su cara, su pajarita negra siempre en su cuello, dos lagrimas fijas en su mejilla como payaso, una tarde de marzo se lo llevaron, su perro llorando, los murciélagos volando, los dos soldados de plomo esperando, el gato maullando,su té calentado, y la noche llegando.
Enrique no volvió más, se fue volando, volando con su sonrisa de payaso y llorando.
Manu
Se llamaba Enrique vivía en un subterráneo de la gran vía madrileña, tenía unos murciélagos encerrados que salían de noche, un gato amarillo en una caja de cartón que en la mañana desaparecía, una rueda de colores y de madera que hacía dar vueltas con su índice maltrecho. Vestía con elegantes harapos, su viejo perro Lolo siempre a su lado, tomaba el té como buen inglés siempre a las seis, dos soldados de plomos en el hueco de la pared de adorno, todo muy colocado y unos años alocados le llevaron a ese mundo de felicidad solitaria, no necesitaba nada más para vivir, con su manta roída sus cartones en el suelo pasaba de la primavera al invierno, con cuatro dedos se lavaba su cara, su pajarita negra siempre en su cuello, dos lagrimas fijas en su mejilla como payaso, una tarde de marzo se lo llevaron, su perro llorando, los murciélagos volando, los dos soldados de plomo esperando, el gato maullando,su té calentado, y la noche llegando.
Enrique no volvió más, se fue volando, volando con su sonrisa de payaso y llorando.
Manu
Te esperare
Te esperare
Te esperaré
En el alma sin color
Aura prohibida de los ansías.
Te esperaré
En los ojos ciegos y hostiles
De legumbres y amarillentas praderas.
Te esperaré
Detrás del miedo
Con color a hielo.
Te esperaré
En ese vástago que fui
Tras las cortinas raídas.
Te esperaré
En las lágrimas ofrecidas
A la rosa negra de mi vida.
Te esperaré
En los poemas invisibles
De besos inconclusos.
Te esperaré
En la herida abierta de tu mente
De sueños perdidos.
Te esperaré
En el vértigo de mis ojos azules
Refugio de mis lagrimas verdes.
Te esperaré
En el nimbo transitivo
de mi imagen despejada.
Te esperaré
En el filo del espejo romo
Llamado inocencia.
Te esperaré
El el color que lleva el olvido
Colgado del abismo.
Te esperaré
En el perfume que mi cuerpo
Deja en ti cuando me alejo.
Te esperaré
En el túmulo apagado
De mi cuerpo opaco.
Te esperaré
En los verbos- besos, sueños dormidos e infinitos.
Del Azzehimer pueril de mi mente desgastada-
Te esperaré
Tu sabes que lo haré
Te esperaré, solo te esperaré.
Manu
Te esperaré
En el alma sin color
Aura prohibida de los ansías.
Te esperaré
En los ojos ciegos y hostiles
De legumbres y amarillentas praderas.
Te esperaré
Detrás del miedo
Con color a hielo.
Te esperaré
En ese vástago que fui
Tras las cortinas raídas.
Te esperaré
En las lágrimas ofrecidas
A la rosa negra de mi vida.
Te esperaré
En los poemas invisibles
De besos inconclusos.
Te esperaré
En la herida abierta de tu mente
De sueños perdidos.
Te esperaré
En el vértigo de mis ojos azules
Refugio de mis lagrimas verdes.
Te esperaré
En el nimbo transitivo
de mi imagen despejada.
Te esperaré
En el filo del espejo romo
Llamado inocencia.
Te esperaré
El el color que lleva el olvido
Colgado del abismo.
Te esperaré
En el perfume que mi cuerpo
Deja en ti cuando me alejo.
Te esperaré
En el túmulo apagado
De mi cuerpo opaco.
Te esperaré
En los verbos- besos, sueños dormidos e infinitos.
Del Azzehimer pueril de mi mente desgastada-
Te esperaré
Tu sabes que lo haré
Te esperaré, solo te esperaré.
Manu
Buscame
Búscame en los miedos
¿Sabrás hacerlo?
Manu
Te has escondido
Entre las letras oxidaras.
Manu
Paris
Paris
Yo te daré el agujero ciego, las piedras sin ojos, mi tiempo sin veto, mis labios sin besos.
Te daré los versos sin serlos, la miel con abejas, mis pensamientos sin sueños, mi figura sin espejo.
Te daré mi pena a tiempo y te escribi estos versos.
Salió París y te vi ahí
Tan sombra
Tan tu
Tan blanco y negro
Tan bella.
Manu
Yo te daré el agujero ciego, las piedras sin ojos, mi tiempo sin veto, mis labios sin besos.
Te daré los versos sin serlos, la miel con abejas, mis pensamientos sin sueños, mi figura sin espejo.
Te daré mi pena a tiempo y te escribi estos versos.
Salió París y te vi ahí
Tan sombra
Tan tu
Tan blanco y negro
Tan bella.
Manu
Idiota
Idiota
Mira que soy idiota
Que mis labios te den las gracias
Antes que mi boca
Te haya a ti besado
Manu
Habitación y cama vacía
Habitación y cama vacía
Cada cual por su lado
La habitación vacía
Llorando se ha quedado
Por falta de amor
Las palabras ya volaron
Como pájaro en otoño
Que crío los pollos
Y la pájara murió
No hay dolor más grande
Que una cama desierta
Las sabanas deshechas
Por tanta pena de amor
Ya he perdido la fe
De que vueles a mi lado
Deshagas de nuevo la cama
En pasiones de dos
Acechan nuestras sombras
De lo que fueron cuerpos
Marcados en sudor
Y hoy es un suplicio que uno y no no sean dos
Cuando el amor se aletarga
En aburrida agonía
La cama en que dormíamos
Se ha convertido el letanía
Ahora está vacía
No hay versos de amor
Los que un día te leía
Estando tu desnuda
Y ensimismado yo
Los besos se han caído
A los pies de la cama
Y es vana la alegría
Que no los recojamos ninguno de los dos
La cama ya vacía
El aire intransitable
La mirada perdida
Ya no son dos lados
Sino cada uno por su lado
Manu
Cada cual por su lado
La habitación vacía
Llorando se ha quedado
Por falta de amor
Las palabras ya volaron
Como pájaro en otoño
Que crío los pollos
Y la pájara murió
No hay dolor más grande
Que una cama desierta
Las sabanas deshechas
Por tanta pena de amor
Ya he perdido la fe
De que vueles a mi lado
Deshagas de nuevo la cama
En pasiones de dos
Acechan nuestras sombras
De lo que fueron cuerpos
Marcados en sudor
Y hoy es un suplicio que uno y no no sean dos
Cuando el amor se aletarga
En aburrida agonía
La cama en que dormíamos
Se ha convertido el letanía
Ahora está vacía
No hay versos de amor
Los que un día te leía
Estando tu desnuda
Y ensimismado yo
Los besos se han caído
A los pies de la cama
Y es vana la alegría
Que no los recojamos ninguno de los dos
La cama ya vacía
El aire intransitable
La mirada perdida
Ya no son dos lados
Sino cada uno por su lado
Manu
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Imagenes con texto
-
Perdones ciegos Tan dulce de ojos ciegos y de perdones opacos. Manu
-
Hoy perfile los besos en tu abrazo. Manu



