Paliativo
Y te acompañe en lo más mordiente de tu muerte
En la lucidez de tu sonrisa cuando podías.
Te agarre la mano y helada la piel tenías y tus adentros ardiendo, no hacías más que pedir agua en tu agonía.
La parca te invadía por dentro y mientras yo, paliando tu sufrimiento.
Y te fuiste sonriendo con mi último chiste.
Allá te fuiste, allá te esperan las almas donde por fin descansan en un letargo eterno de claridades dulces.
Manu
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